Buscaba una canción suicida
Que me aliviane el mediodía.
Que me reste tentaciones
Que me saque a pasear todos los días.
Que recorte mis malhumores
Que no me regale carbones.
Que me deje tocarla
Cuando quiera hablar.
Buscaba una canción suicida
Y te vi pasar…
Eras tan mujer como la “Monroe”
Y hasta a veces parecías de verdad.
Yo que nunca hable bien de la vida
Empezaba a dudar.
Muñeca de estaño
Labios de cuchillo.
Corazón de cigarrillo.
Dame un trago más, y me voy contigo.
Un poco de azúcar en mi cabeza.
Una canción en llamas.
El amor de porcelana
Nunca fue para mí.
Y no había rimas en tú cama.
Te lo tenía que decir.
Es que guardabas la eternidad bajo la almohada
Y yo quería llegar hasta ahí.
martes, 27 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Algunas veces en abril
Creo que alguna vez oí al “pequeño gorrión” cantar.
Bajo un manto siniestro de lujos y olvido.
Donde la luz le temía a la oscuridad.
Creo que alguna vez vagué con el primogénito rufián
Por un campo de semillas
Que no volvieron a brotar. O quizás...
Y creo que alguna vez fui Epimeteo con la caja de Pandora.
Y creo que también pinte la sonrisa más famosa.
Pero creo que solo...
Algunas veces en abril puedo soñar
Que ella no llora...
Y que al menos veo su sombra pasar
Por los pasillos, o en el andén
Como la joven de la que nos hablo el “catalán”
Algunas veces en abril
Sueño blanco, y todo es gris.
Creo que alguna vez sostuve su mano
Y me sentí como Gulliver con tantos enanos.
Creo que alguna vez reemplace a Adán en la comedia
Pues sé que ella fue mi paraíso.
Y creo que alguna vez estuve en Troya
Y creo que alguna vez escribí una canción de amor famosa.
Pero creo que solo...
Algunas veces en abril puedo soñar
Que ella no llora...
Y que al menos veo su sombra pasar
Por los pasillos, o en el andén
Como la joven de la que nos hablo el “catalán”
Algunas veces en abril
Sueño blanco, y todo es gris.
Quizá mañana no sea así...
Bajo un manto siniestro de lujos y olvido.
Donde la luz le temía a la oscuridad.
Creo que alguna vez vagué con el primogénito rufián
Por un campo de semillas
Que no volvieron a brotar. O quizás...
Y creo que alguna vez fui Epimeteo con la caja de Pandora.
Y creo que también pinte la sonrisa más famosa.
Pero creo que solo...
Algunas veces en abril puedo soñar
Que ella no llora...
Y que al menos veo su sombra pasar
Por los pasillos, o en el andén
Como la joven de la que nos hablo el “catalán”
Algunas veces en abril
Sueño blanco, y todo es gris.
Creo que alguna vez sostuve su mano
Y me sentí como Gulliver con tantos enanos.
Creo que alguna vez reemplace a Adán en la comedia
Pues sé que ella fue mi paraíso.
Y creo que alguna vez estuve en Troya
Y creo que alguna vez escribí una canción de amor famosa.
Pero creo que solo...
Algunas veces en abril puedo soñar
Que ella no llora...
Y que al menos veo su sombra pasar
Por los pasillos, o en el andén
Como la joven de la que nos hablo el “catalán”
Algunas veces en abril
Sueño blanco, y todo es gris.
Quizá mañana no sea así...
jueves, 15 de abril de 2010
Refugio
Embarrado de tú pelo, tus caricias en celo,
Y la luna esquiva que no se atreve a soñar.
Se nos gasta la memoria en el tequila
Y el basurero de los besos que perdimos en el mar.
Mi refugio eres tú
Tan triste, y sola.
Hoy mi trébol se viste de rosa.
Y empieza en Sol.
No hay copas rotas...
Estas sabanas están hechas de nubes.
Y tus labios son de alfajor.
Si esto no es un sueño…
¿Por qué estas adornando mi soledad?
Mi refugio eres tú
Tan triste, y sola.
Hoy mi trébol se viste de rosa.
Y empieza en Sol.
Ya no hay copas rotas…
Ya no soy el Rambo de los hoteles
Pero la noche me sigue pasando factura.
¿Dónde queda la risa cuando llueve?
A veces soy yo el que nunca se entiende
Ya no soy el Rambo de los hoteles
Pero la noche me sigue pasando factura.
Y la cura… de lo mío no es tú regazo.
A veces hasta Dios necesita un abrazo.
Y como la calle en la madrugada
Que espera a la gente
Yo me siento a esperar que regrese.
Y la luna esquiva que no se atreve a soñar.
Se nos gasta la memoria en el tequila
Y el basurero de los besos que perdimos en el mar.
Mi refugio eres tú
Tan triste, y sola.
Hoy mi trébol se viste de rosa.
Y empieza en Sol.
No hay copas rotas...
Estas sabanas están hechas de nubes.
Y tus labios son de alfajor.
Si esto no es un sueño…
¿Por qué estas adornando mi soledad?
Mi refugio eres tú
Tan triste, y sola.
Hoy mi trébol se viste de rosa.
Y empieza en Sol.
Ya no hay copas rotas…
Ya no soy el Rambo de los hoteles
Pero la noche me sigue pasando factura.
¿Dónde queda la risa cuando llueve?
A veces soy yo el que nunca se entiende
Ya no soy el Rambo de los hoteles
Pero la noche me sigue pasando factura.
Y la cura… de lo mío no es tú regazo.
A veces hasta Dios necesita un abrazo.
Y como la calle en la madrugada
Que espera a la gente
Yo me siento a esperar que regrese.
domingo, 4 de abril de 2010
Contigo, Aurora
Me siento a escribir mil versos
Que desconocen la gloria
De habitar el silencio
Que tú cuerpo entona.
Me silba tú mirada un “te quiero”
Coronado de amapolas.
Le busco nombre al momento
Contigo, aurora.
Contigo, aurora.
Contigo, aurora.
A la luz de mi sombra.
Te encuentro en un cuaderno.
En la caricia de las olas.
Solo siento miedo si tú lloras.
Contigo, aurora
Yo puedo decir que existo
Eres como lagrimas del paraíso.
Que ganas de escribirte una canción
No existen tantas notas.
¿Cómo suenan las horas?
¿Como suena Ud. Señora?
Présteme un sentimiento que no hable de Ud.
Présteme su miedo; yo le diré como es.
Hágame un lugar en su memoria
Y yo le Hare uno también.
Que desconocen la gloria
De habitar el silencio
Que tú cuerpo entona.
Me silba tú mirada un “te quiero”
Coronado de amapolas.
Le busco nombre al momento
Contigo, aurora.
Contigo, aurora.
Contigo, aurora.
A la luz de mi sombra.
Te encuentro en un cuaderno.
En la caricia de las olas.
Solo siento miedo si tú lloras.
Contigo, aurora
Yo puedo decir que existo
Eres como lagrimas del paraíso.
Que ganas de escribirte una canción
No existen tantas notas.
¿Cómo suenan las horas?
¿Como suena Ud. Señora?
Présteme un sentimiento que no hable de Ud.
Présteme su miedo; yo le diré como es.
Hágame un lugar en su memoria
Y yo le Hare uno también.
sábado, 27 de marzo de 2010
Aún Sigo Cantando
Esta sombra marchita
Ya no tiene ganas de seguirme a ningún lado.
El tiempo es un asalto a mano armada
Que se lleva lo mejor de nuestros años.
Quisiera ser como las muebles de la casa
Que al pasar el tiempo se hacen más enanos.
O al menos eso a mi me pasa.
Recorte un beso
Y lo pegue sobre mis labios
Esa tarde que a su lado
Regrese a primer grado.
Y un rumor de abecedario
Inundo mi corazón.
Aún recuerdo esa canción.
Porque me queda el alma aún sigo cantando
Por el árbol de la plaza, por mi risa, por sus manos.
Porque aún me queda la carta
Que con mucha gracia pedía perdón y remontaba
Algún silbido de mis sueños de algodón.
Todavía me haces falta.
Aquellas tardes de verano
Volando en bicicleta, jugando a ser mayor.
Aquellos días de cereza, de molinos, de canción.
Los debates con amigos sobre faldas y valor.
Y el bar donde esa tarde, con sorpresa,
Mi coraje hablo de amor.
Ya no tiene ganas de seguirme a ningún lado.
El tiempo es un asalto a mano armada
Que se lleva lo mejor de nuestros años.
Quisiera ser como las muebles de la casa
Que al pasar el tiempo se hacen más enanos.
O al menos eso a mi me pasa.
Recorte un beso
Y lo pegue sobre mis labios
Esa tarde que a su lado
Regrese a primer grado.
Y un rumor de abecedario
Inundo mi corazón.
Aún recuerdo esa canción.
Porque me queda el alma aún sigo cantando
Por el árbol de la plaza, por mi risa, por sus manos.
Porque aún me queda la carta
Que con mucha gracia pedía perdón y remontaba
Algún silbido de mis sueños de algodón.
Todavía me haces falta.
Aquellas tardes de verano
Volando en bicicleta, jugando a ser mayor.
Aquellos días de cereza, de molinos, de canción.
Los debates con amigos sobre faldas y valor.
Y el bar donde esa tarde, con sorpresa,
Mi coraje hablo de amor.
lunes, 22 de marzo de 2010
Candy, ella era Candy
Candy no hablaba mucho
Y cuando se reía en realidad lloraba.
Candy no tenía muchos amigos.
Y a juzgar por mis instintos
Nunca supo ser amada.
Candy tenía un montón de muñequitos
Decía que al menos así se sentía acompañada.
Candy tenía un álbum de recuerdos inventado.
Y más de diez frases robadas.
Candy conocía el infierno de sus labios
Pero nunca pudo decir nada.
Candy, ella era Candy
La que se soñaba de porcelana en el altar.
La que prendía mis sueños y los hacia volar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Candy hablaba en otro idioma
Si de amigos se trataba.
Era todo un laberinto.
Una estrella de mar de coca-cola.
Candy creía en el ahora.
Y mas que nada en que mañana
No la verías por acá.
Candy era dorada.
Ojala ella se enterara.
Candy, ella era Candy
La que se soñaba de porcelana en el altar.
La que prendía mis sueños y los hacia volar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Candy se fue una mañana
Tan mal acompañada.
La venció el peso de la soledad.
Me dijo: “ahora quiero probarlo a su manera”
Aunque esa manera daba mucho que hablar.
¡Candy no toques la tierra!
Él no sabe soñar.
¡No te vayas quimera!
Vayamos de nuevo a caminar.
Y cuando se reía en realidad lloraba.
Candy no tenía muchos amigos.
Y a juzgar por mis instintos
Nunca supo ser amada.
Candy tenía un montón de muñequitos
Decía que al menos así se sentía acompañada.
Candy tenía un álbum de recuerdos inventado.
Y más de diez frases robadas.
Candy conocía el infierno de sus labios
Pero nunca pudo decir nada.
Candy, ella era Candy
La que se soñaba de porcelana en el altar.
La que prendía mis sueños y los hacia volar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Candy hablaba en otro idioma
Si de amigos se trataba.
Era todo un laberinto.
Una estrella de mar de coca-cola.
Candy creía en el ahora.
Y mas que nada en que mañana
No la verías por acá.
Candy era dorada.
Ojala ella se enterara.
Candy, ella era Candy
La que se soñaba de porcelana en el altar.
La que prendía mis sueños y los hacia volar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Nada es tan perfecto como Candy al caminar.
Candy se fue una mañana
Tan mal acompañada.
La venció el peso de la soledad.
Me dijo: “ahora quiero probarlo a su manera”
Aunque esa manera daba mucho que hablar.
¡Candy no toques la tierra!
Él no sabe soñar.
¡No te vayas quimera!
Vayamos de nuevo a caminar.
sábado, 20 de marzo de 2010
Después de Cumplir 42
Que se agota el agua en el pozo de mis deseos
y que hoy aunque sea tarde tengo el amor que me prestaste
y esta canción que no cabe en mí equipaje.
Ya no hay tiempo.
"No te enredes al colchon" "No desordenes mi calor" Dijiste
"No desaparece; Quiero darte amor"
Que esta canción la escribí después de cumplir 42
y te mire desde la cama
pidiendo sueños al balcón.
Nunca te fuiste
Disculpa, me entere hoy.
Que esta pluma se quedo sin tinta.
Llego a estación este tren de revista.
Tú siempre presente, yo nunca a la vista.
Te juro que en tú boca no quise ser yo.
"Llevate las caricias, sino vienen de camisa" Dijiste
"No quiero ser titere en tú juego del amor,
donde dictas las reglas y no das tregua al corazón"
Que esta canción la escribí después de cumplir 42
y ver que en el balcón
ni en la cama estabas.
Disculpa, debi habertelo dicho:
"No quiero que te vayas"
Mi Roma, Mi casa, Mi jardin de Babilonia, Mi esperanza.
¿Donde estaré yo mañana?
Mi visa para el cielo
El adjetivo que te debo
cuando te arreglas frente al espejo.
Mi sol, Mi gamulan, Mi espada contra el tiempo.
El verbo, la verdad, y todo lo que tengo.
y que hoy aunque sea tarde tengo el amor que me prestaste
y esta canción que no cabe en mí equipaje.
Ya no hay tiempo.
"No te enredes al colchon" "No desordenes mi calor" Dijiste
"No desaparece; Quiero darte amor"
Que esta canción la escribí después de cumplir 42
y te mire desde la cama
pidiendo sueños al balcón.
Nunca te fuiste
Disculpa, me entere hoy.
Que esta pluma se quedo sin tinta.
Llego a estación este tren de revista.
Tú siempre presente, yo nunca a la vista.
Te juro que en tú boca no quise ser yo.
"Llevate las caricias, sino vienen de camisa" Dijiste
"No quiero ser titere en tú juego del amor,
donde dictas las reglas y no das tregua al corazón"
Que esta canción la escribí después de cumplir 42
y ver que en el balcón
ni en la cama estabas.
Disculpa, debi habertelo dicho:
"No quiero que te vayas"
Mi Roma, Mi casa, Mi jardin de Babilonia, Mi esperanza.
¿Donde estaré yo mañana?
Mi visa para el cielo
El adjetivo que te debo
cuando te arreglas frente al espejo.
Mi sol, Mi gamulan, Mi espada contra el tiempo.
El verbo, la verdad, y todo lo que tengo.
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